Pulpo del sur
Nombre científico: Enteroctopus megalocyathus
Especie nativa del sur de Chile, el Pulpo del Sur es uno de los octópodos más grandes de la región, pudiendo superar los 8 kg de peso. Su cuerpo es fácilmente reconocible por su coloración rojiza y los surcos longitudinales que recorren su manto. Debido a su alto valor en el mercado, es una de las especies de pulpo más explotadas comercialmente en el país, por lo que cuenta con períodos de veda que van desde el 15 de octubre hasta el 15 de marzo.
E. conservación: PREOCUPACIÓN MENOR
Habitat
Habita las zonas rocosas tanto submareales como intermareales a lo largo del sur de Chile, con una distribución que va desde Chiloé hasta el Cabo de Hornos. Puede alcanzar hasta 1,3 metros de longitud.
Estilo de vida
Como molusco cefalópodo, el Pulpo del Sur destaca por comportamientos notablemente complejos, con una gran capacidad para aprender y manipular objetos.
Su sistema nervioso, profundamente integrado en todo su cuerpo, es uno de los más desarrollados entre los invertebrados. Cuenta con 8 brazos equipados con alrededor de 200 ventosas por cada uno, las cuales funcionan como verdaderos órganos sensoriales capaces de percibir texturas, sabores y estímulos químicos del entorno.
Datos interesantes
- Es un depredador oportunista que se alimenta principalmente de crustáceos, peces y moluscos. Entre sus presas habituales se encuentra la Jaiba Reina, e incluso puede llegar a consumir individuos de su propia especie.
- Las hembras se reproducen a lo largo de todo el año, con mayor intensidad en primavera. Tienen una esperanza de vida de aproximadamente 2 años y medio y son conocidas por poner los huevos más grandes entre todas las especies de pulpo conocidas.
- Una vez depositados los huevos, la madre los cuida de forma incansable, dejando de alimentarse por completo hasta que eclosionan, oxigenándolos constantemente con su sifón y el movimiento de sus brazos.
Amenazas
La principal amenaza para esta especie es la presión pesquera, dado su alto valor comercial en el mercado. A esto se suma la degradación y fragmentación de su hábitat costero, la contaminación marina y los efectos del cambio climático, que alteran las condiciones del ecosistema en que vive.