Es un tremendo orgullo para nosotros, los 100 años cumplidos del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, un ejemplo para sudamérica y el mundo y una iniciativa que en Garuga nos inspira enormemente. Celebremos esta semana la conservación y por supuesto nuestro programa Conservación Garuga.
Un siglo de naturaleza protegida: los 100 años del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales
El 17 de agosto de 2026 se cumplieron cien años desde que se creó el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales mediante el Decreto Supremo N.º 552 del Ministerio de Tierras y Colonización, con lo que se convirtió en el primer parque nacional de Chile. Hoy abarca más de 253 mil hectáreas en la Región de Los Lagos y, además de ser el más antiguo, es el parque nacional más visitado del país.
Su origen tiene algo de épico. En 1913, Theodore Roosevelt cruzó el paso que hoy lleva el nombre de Vicente Pérez Rosales, acompañado por Francisco «Perito» Moreno, y por esos años el naturalista Ricardo Roth ya apostaba por el turismo como forma de valorar y proteger el paisaje. Trece años después, esa idea se convirtió en decreto.
Aquel gesto fue el punto de partida de algo mucho más grande: hoy Chile cuenta con más de cien áreas protegidas que resguardan gran parte de sus 88 ecosistemas. Por eso el centenario se ha celebrado en todo el país, con una campaña nacional y una exposición en el Centro Cultural La Moneda, abierta entre el 20 de agosto y el 6 de diciembre de 2026.
La ceremonia oficial en el parque coincidió con otro hito: el traspaso de la administración de las áreas protegidas, que CONAF tuvo a su cargo durante 56 años, a un nuevo servicio dedicado exclusivamente a la conservación.
Y la mirada también está puesta en el futuro. Puerto Varas será el primer municipio del país en financiar con recursos propios un Plan Maestro de infraestructura, gestión de uso público y conservación para un parque nacional, con el objetivo de proyectarlo hacia 2050 y los próximos cien años. La idea es equilibrar la conservación de la biodiversidad, el bienestar de las comunidades locales, un desarrollo económico sustentable y el reconocimiento de las comunidades indígenas.
Celebrar este centenario es, en el fondo, agradecer a quienes tuvieron la visión de proteger este paisaje hace un siglo y asumir el compromiso de cuidarlo para quienes vendrán.
Un siglo atrás, alguien decidió que este territorio merecía quedar protegido. Hoy esa decisión se celebra y se llena de sentido. Sorprende que hace tantos años atrás se haya comprendido el valor de la conservación como el verdadero futuro de una región y finalmente de un país completo.
Así como cada uno de nosotros puede, de manera voluntaria, aportar con plantaciones comunitarias, con ciencia ciudadana, con rehabilitación de fauna y pequeñas elecciones cotidianas, en Garuga desde un inicio quisimos aportar a la Naturaleza, devolviéndole la mano a ese inmenso ser que nos acuna a los seres vivos.
Por eso nació CONSERVACIÓN GARUGA, como una forma de llegar de manera directa a aportar a la protección de las especies y ecosistemas de nuestro país a través de organizaciones que trabajan incansablemente por ello, sirviendo como nexo entre el comprador y las organizaciones, donando el 5% de las ganancias a las más de 18 organizaciones que ya integran nuestro programa.
Cada vez que alguien elige una taza, una lámina o un polerón con el chucao o el coihue, o cualquier especie dentro de Conservación Garuga hay una especie nativa que se da a conocer y una persona que la desea proteger y organización que recibe apoyo para seguir cuidándola.